“Fuerza” versus “peso”…
Publicado 22 Junio 2009 por Maximiliano Gonzalez
“Fuerza” versus “peso” en las recomendaciones de inversión
Una de las formas como la información se esparce en los mercados financieros es a través de las opiniones de los corredores de bolsa y analistas de inversión. La prensa especializada en finanzas siempre esta atenta a las opiniones de estos profesionales. Por ejemplo, finance.yahoo.com y moneycentral.msn.com son sólo dos páginas de internet donde los pareceres de estos analistas son reportados y seguidos diariamente por el público interesado en los mercados financieros. En tal sentido, los corredores de bolsa, a pesar de sus posibles sesgos, influyen de manera directa en la información disponible sobre las empresas que corren en bolsa. Por otro lado, se ha encontrado evidencia que no sólo las opiniones de estos profesionales influyen en los precios, sino también afectan la liquidez de las acciones objeto de sus análisis.
Estudios sobre los mercados financieros demuestran que generalmente los movimientos de los precios de las acciones sobre las cuales los analistas financieros opinan, se mueven, en promedio, en forma consisten con dichas apreciaciones. Sin embargo, como toda profesión que se desarrolla con altos niveles de incertidumbre, existe una gran heterogeneidad dentro de este grupo de profesionales. Algunos son muy buenos, otros no tanto. Sin embargo, no cabe duda de la importancia de sus opiniones para el proceso de formación de precios en los mercados financieros. Sorescu y Subrahmanyam en un trabajo reciente publicado con el Journal of Financial and Quantitative Analysis, exploran cómo los inversionistas absorben y ponderan la nueva información antes de tomar decisiones.
La literatura sobre la psicología del ahorrista indica que las personas encargadas de tomar decisiones de inversión, ponderan de manera distinta los factores relevantes de su análisis. Por ejemplo, es conocido en la literatura de bahavioral finance que los inversionistas tienden a sobre enfatizar la fuerza del mensaje que reciben (por ejemplo, la forma como esta redactada la carta de recomendación de inversión), y a subestimar el peso de dicho mensaje (por ejemplo, la credibilidad de la persona que hizo la recomendación).
Los investigadores antes mencionados se dieron a la tarea de explorar que tan relacionadas estaban las variables que indican la habilidad del analista, como por ejemplo, sus años de experiencia, la reputación de la firma para quien trabaja, entre otros factores, con la calidad de sus predicciones en el largo plazo. Los resultados mostraron que los analistas con más años de experiencia y empleados de firmas con mejor reputación tenían una mayor habilidad para pronosticar correctamente los rendimientos de las acciones.
En la investigación empírica de este trabajo se encontró que pequeñas revisiones en los estimados de rendimiento por parte de los analistas más experimentados, vienen acompañadas de revisiones de mayor magnitud por parte de los corredores con menos experiencia. Esto comprueba la hipótesis anterior donde la fuerza del mensaje usualmente es sobreestimado, mientras que el peso de dicho mensaje es subestimado.











