El hombre, siempre el hombre
Publicado 02 Diciembre 2009 por Herman Sifontes
Por Herman Sifontes
Hace ya más de un siglo y medio, Adam Smith escribió una de sus obras más importantes pero menos difundidas: la Teoría de los sentimientos morales, en la que este gran economista reconoció que la irracionalidad presente en la psicología humana puede condicionar las decisiones económicas.
La última gran crisis financiera puso de hecho en evidencia que muchos de los fenómenos económicos tienen que ver con la psicología humana. Desde hace más de un siglo se viene investigando paralelamente por qué la gente toma decisiones de forma caprichosa, no ve el riesgo y en muchos casos prefiere consumir antes que ahorrar.
En un interesante artículo la revista Foreign Policy, describe lo que denomina la antropología de una idea, que no es más que el desarrollo de la llamada Economía Conductista a través del siglo pasado. De ese artículo extraigo lo que a mi juicio son los hitos más relevantes de la fundación de esta disciplina.
1920-1930: En una época de dinamismo financiero seguido de una convulsión en EEUU, economistas como Irving Fisher y Vilfredo Pareto empiezan a escribir sobre el factor humano en la toma de decisiones económicas.
1955: El psicólogo independiente Herbert Simon sugiere el concepto de “racionalidad limitada”, según el cual los seres humanos no son procesadores de información perfectos, como habían supuesto los economistas clásicos. Despreciado por muchos de sus colegas, Simon recibe el Nobel de Economía en 1978.
1960: Los investigadores empiezan a ver el cerebro como un procesador de información y no sólo como un elemento que reacciona a estímulos. Este enfoque abre nuevas puertas para combinar los campos de la psicología y la toma de decisiones económicas.
1986: Una conferencia en la Universidad de Chicago es el primer acontecimiento académico centrado en la Economía Conductista, reuniendo a economistas, psicólogos y sociólogos.
1988: Los economistas Hersh Shefrin y Richard Thaler introducen un modelo de ahorro “de ciclos vitales de conducta”. Determinan que la gente no calcula sus ahorros y sus gastos para mantener un consumo constante a lo largo de su vida; al contrario, prefiere la gratificación inmediata.
1994: David Laibson se convierte en el primer profesor contratado por una universidad (Harvard) para enseñar Economía Conductista.
1999: The Quarterly Journal of Economics de Harvard, la publicación periódica académica más antigua de la lengua inglesa, dedica un número entero a la economía conductista.
1999: El economista Terrance Odean sugiere que los grandes volúmenes de transacciones de bonos se deben al exceso de confianza en los traders. En ausencia de emociones humanas, seria difícil comprender por qué comprar un bono a quien quiere deshacerse de él.
2008: La revista Money bautizó como la punta de lanza del movimiento al best seller del profesor Cass Suntein y el economista Richard Thaler, Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth and Happiness. En diciembre de ese año, un editor de Pioneer Press, de St Paul, en Minnesota, concluye: “El único ganador de la estafa de Madoff fue la economía conductista.”
Cada vez más cobrarán importancia estos estudios independientes orientados a interpretar la conducta humana, para que siempre miremos hacia nuestro norte con voluntad de conducirnos en este planeta de manera armónica.












23 de Enero, 2010 a las 22:39 pm
los felicito por los buenos tips de orientacion, me gustaria conocer la manera de hacer inversiones con pequeñas cantidades de dinero, para hacer negocios o ser productivo con ppoco capital por favor, formulas u opciones reales y practicas en tiempos de crisis,muchisimas gracias