- Instituto Finanzas - http://www.instituto-finanzas.com -

5 Recomendaciones para manejar tus finanzas en hiperinflación

La hiperinflación es uno de los fenómenos económicos más complejos que puede padecer una economía. Aunque existen diversos criterios para determinar el momento a partir del cual una economía entra oficialmente en hiperinflación, se puede aseverar que ésta aparece cuando la inflación mensual es igual o mayor a 50%. La aparición de la hiperinflación está asociada con depresión o estancamiento económico, por lo que sus efectos sobre el bienestar de la población son devastadores.

A lo largo del año 2018 y lo que se estima para el 2019, hemos sido (y seremos) testigos de incrementos inflacionarios récords en la historia venezolana, por lo que llegó el momento de empezar a pensar en opciones para lidiar con la hiperinflación. Es importante señalar que la duración de los períodos hiperinflacionarios es variable e impredecible, y depende de las políticas económicas que se apliquen en el país que experimenta la hiperinflación. En este sentido, es poco lo que los individuos (familias, empresarios) pueden hacer para «resolver» este problema macroeconómico. En todo caso, ¿Cómo podemos enfrentar este fenómeno en Venezuela y minimizar su impacto desde el punto de vista de nuestras finanzas personales?, aquí algunas sugerencias:

 

1.- Estructura tu ecuación ideal en finanzas: Conoce tus hábitos de gastos, seguros de activos y salud, situación crediticia y ahorro. Esto te permitirá saber cómo administrarte y reajustar tu presupuesto. En una economía estable, tus ingresos pueden ser distribuidos de la siguiente manera (ecuación ideal patrón):

 

– Excedentes para invertir o cubrirte, el 20%

– Pago de créditos un 20%

– Gastos y seguros el 60%

 

Por supuesto, estos porcentajes son referenciales, ya que en finanzas personales cada persona debe estructurar sus ingresos a su manera, porque cada quien posee un escenario o realidad diferente. Ahora bien, en una economía hiperinflacionaria, ésta ecuación necesariamente debe cambiar, lo cuál haremos referencia más adelante.

El ahorro -aunque no parezca lógico en un entorno hiperinflacionario- debes verlo como un esfuerzo centrado en reducir gastos innecesarios o superfluos, mientras te enfocas en cubrir tus gastos fundamentales. Si puedes generar excedentes piensa en usarlos en el muy corto plazo para acciones como las que describiremos en los siguientes puntos (usarlo para el financiamiento o convertirlo en moneda dura).

 

2.- Cuida tu empleo, busca alternativas de ingresos y protege tus excedentes: Es importante que te esfuerces por ser proactivo y cumplir con todos tus objetivos en tu empleo. Si has considerado cambiar de trabajo, ten en cuenta que cada persona debe evaluar su situación para saber si es una decisión conveniente en la actualidad. También es importante que estudies tus capacidades para generar ingresos extraordinarios paralelos -idealmente y si está en tus posibilidades- en una moneda distinta a la local. Esto lo puedes lograr bien sea monetizando un hobby o emprendiendo en un área en la que tengas destrezas. Así incrementarás tus ingresos, y de esa forma, estarás mejor preparado para hacer frente a las condiciones del entorno para los próximos meses. Recuerda que si logras incrementar tus ingresos en moneda local debes pensar en adquirir divisas rápidamente, ya que así estarás escapando de la hiperinflación. Es importante que tengamos presente que los episodios de hiperinflación son átipicos, en nuestra época en otros países la inflación ha sido controlada a tal punto que anualmente el incremento promedio de los precios no supera el 2%.

 

3.- Adquiere activos o activos productivos: evalúa adquirir -y financiar- activos que puedan irse revalorizando a la par de la inflación venezolana y/o que puedan robustecer tus ingresos. En una economía en crisis, una opción es invertir en bienes, pertenencias o valores que te generen ingresos (mientras el valor de dicho activo se revaloriza con la inflación). Evalúa bien tu elección. Puedes considerar opciones tales como educación, emprendimiento, compra y venta de activos (en éste último, debes evaluar bien tus opciones, ya que actualmente, hay mucha oferta de bienes y activos en el mercado), entre otros. Debes considerar los riesgos que estás dispuesto a asumir en tus inversiones, así como saber que los rendimientos generados por dicha inversión. Si la inversión es en moneda local, entonces lo ideal es que los rendimiento superen la inflación en curso.

Si no posees el músculo financiero para adquirir algún activo o activo productivo, puedes asociarte con personas de confianza, quienes posean el mismo compromiso, para que en conjunto evalúen los activos que puedan financiar. Una de las maneras de protegerse de la inflación es solicitar -en la medida de sus posibilidades- créditos para adquirir algún activo o alguna inversión. Ahora bien, para honrar y cuidar tus compromisos crediticios, parte del excedente sugerido en tu ecuación ideal (punto 1), puedes dedicarlo a pagar tus cuotas mensuales de crédito, es decir, tu ecuación ideal podría quedar de la siguiente manera:

 

– Excedente para invertir o cubrirte, el 5%

– Pago de créditos, alrededor de un 45%

– Gastos y seguros el 50%

 

Y así, disciplinadamente mantener controlado tus créditos. Sigue la regla de oro en tu plan crediticio,  “La suma de tus cuotas mensuales de crédito no deben superar el 35% de tus ingresos mensuales”. De igual forma, toma en cuenta que la frontera del 35% es referencial, y puede ser superada -en hiperinflación- si cuentas con un fondo de emergencia protegido que te permita cumplir con esas obligaciones en caso de que sea necesario. También recuerda que debes ser muy disciplinado en tu estrategia, ya que en caso contrario, puedes deteriorar tu calidad de vida, entrar en un espiral de deuda y comprometer tu patrimonio, al punto de descapitalizarte. Recomendamos no financiar (o endeudarse para cubrir) gastos corrientes o recurrentes, como alimentación, colegio, servicios, entre otros, ya que puedes perjudicar tu condición crediticia.

 

4.- Adquiere productos que necesites a futuro: Debido a que los precios suben de manera acelerada, adquiere productos o artículos que necesites en un futuro cercano. Por ejemplo, aquel repuesto que necesitará tu vehículo, o para los gastos del bebe que viene en camino, etc. Esto de cara a que aproveches el valor presente de tu dinero.

En las condiciones actuales, la toma de decisiones -al adquirir un producto necesario- debe ser muy rápida, por no decirlo de forma inmediata; ya que si te tomas el tiempo para pensarlo (así sean días de duda), pagarás más por él. De igual forma, es importante señalar que, como existe una distorsión de los precios en la actualidad, y la variación de precios en un mismo artículo puede ser significativa de un comercio a otro, recomendamos al menos tener una referencia para tomar una mejor decisión.

 

5.- Edúcate financieramente: no subestimes la importancia de estudiar y prepararte para tomar decisiones financieras en inversiones y emprendimiento de manera informada. Pulir tus habilidades relacionadas con el manejo de tu dinero te será útil toda la vida. Para esto puedes leer libros especializados y hacer cursos que te ayuden a tomar el control sobre tus finanzas.

 

En situaciones de hiperinflación es difícil perder la capacidad de asombro, dada la velocidad a la que cambian los precios, casi que da vértigo. Por eso es necesario hacer un mayor esfuerzo en mantener la mente clara y el foco en tus objetivos.

Esperamos estos consejos sean de tu utilidad, para el manejo de tus finanzas en estos tiempos.

 

Si deseas aprender más sobre finanzas personales e iniciar la ruta hacia el cumplimiento de tus metas financieras, te invitamos a conocer nuestros cursos virtuales acerca de Finanzas Personales: En ruta a la libertad financiera [1] (Venezuela) y Triunfa en el manejo de tus finanzas [2] (América Latina y España).